miércoles, 24 de agosto de 2016

Suspensión de actividades de docencia directa (semestre 2016-0)

Logo UNET

Estimados miembros de la comunidad universitaria, reciban un cordial saludo,

Respetuosamente me dirijo a Ustedes para informarles la suspensión de actividades de docencia directa el día de mañana jueves 25 de agosto de 2016, debido a la continuación del paro de transporte en el estado. Igualmente está convocado un Consejo Universitario donde se considerará la modificación del semestre 2016-0 y 2016-1, de acuerdo a la problemática presentada.

Sin más a que hacer referencia, se despide de Ustedes,

Atentamente,

Dr. José Alexander Contreras B.
Vicerrector Académico.

¿Cuánto cuesta vivir?


Esta semana se desarrollaron varias ideas principales: vigencia y pertinencia de la autonomía universitaria; el excesivo costo de los servicios de la salud; el impacto del  decreto de aumento del salario mínimo y el bono de alimentación en la estructura de costo de las empresas; la estrategia equivocada de exigir mejoras salariales o de precios de manera individual; los paros aislados; las escenas patéticas del “perro pastor” y el “lobo”; la oferta a nivel nacional de productos extranjeros sin propiciar una reactivación y diversificación de la producción interna. Pero entre tantas inquietudes, quizás el divagar o la “divagancia” se hizo presente:


¿Quién se beneficia del enclave?: Al hacer un breve recorrido en la “máquina del tiempo”, se logra hacer un “dibujo” de la realidad venezolana: i) Enclave económico agrícola (hasta 1.920); ii) Enclave económico petrolero (desde 1.920); iii) Economía de puerto y multidiversidad especulativa (época actual). Es decir, un panorama histórico de la estructura económica, donde se detecta una relación de dependencia multidimensional (económica, política, ideológica, cultural, etc.), expresada por la etiqueta de ser un país  monoproductor-monoexportador y consumista. En efecto, se ha promovido realmente la capacidad productiva, la utilización efectiva y productiva de los recursos disponibles, su consecuente  remuneración justa y creciente (del factor trabajo, por ejemplo), y por tanto la calidad de vida, pero de esas otras economías sobres las cuales se ha tenido relación.

¿Cuánto cuesta vivir?: El ser humano  necesita un aporte continuo de energía que es obtenida a través de los alimentos (grasas o lípidos,   hidratos de carbono o carbohidratos y proteínas), teniendo como  misión esencial que el organismo cumpla a cabalidad sus funciones vitales: corazón, del sistema nervioso, trabajo muscular, procesos relacionados con el crecimiento, reproducción y reparación de tejidos, mantenimiento de la temperatura, etc.  En tal sentido, para ilustrar el anterior planteamiento, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la ingesta diaria de gramos de proteína por kilo de peso corporal en los siguientes términos: de 3 a 6 meses de edad: 1,85 gramos diarios por kg de peso; de 6 a 9 meses: 1,65; de 9 a 12 meses: 1,50; de 1 a 2 años: 1,20; de 2 a 3 años: 1,15; de 3 a 5 años: 1,10; de 5 a 14 años: 1,00; de 14 a 16 años: 0,95; de 16 a 18 años: 0,90; edad adulta: 0,75.

Por consiguiente, para el caso de una persona que tenga un peso de 80 kilogramos, la cantidad de proteínas que debería consumir diariamente es de 60 gramos (80x0,75) equivalente a 1.800 gramos o 1,8 kilos al mes. Por otra parte, si es un grupo familiar de cuatro personas (dos adultos con 60 y 80 kilos de peso  y dos niños entre 5 a 14 años con un peso de 25 y 30 kilos respectivamente) el consumo diario de proteínas necesario se ubicaría en 160 gramos (80x075+60x0,75+25x1+30x1) o al cabo de un mes en 4.800 gramos o 4,8 kilos. Además, si entre los alimentos con proteínas  de origen animal se encuentran los huevos, pollo, pescado, carnes  y productos lácteos,  o proteínas  de origen vegetal tales como los champiñones, legumbres y cereales, el consumo de este grupo alimenticio por parte la familia aquí ilustrada, puede arrojar un gasto mínimo mensual de Bs. 16.800,00 (suponiendo para simplificar, el consumo de un rubro de referencia como la carne a Bs. 3.500,00 el kilo).

¿Qué significado tiene el 04-12-2005?: El Poder Legislativo es una pieza clave en la construcción de un ordenamiento jurídico, por ende el  04-12-2005 no sólo significó un simple acto de votación donde salieron electos diputados para la Asamblea Nacional, el Parlamento Latinoamericano y  el Parlamento Andino. Por el contrario este proceso electoral define un momento histórico que representa un punto de inflexión en la dinámica de la sociedad venezolana, y que lamentablemente algunos dirigentes  de los principales partidos de nuestro país, que cumplían  el rol de opositores al gobierno del Estado venezolano no lo supieron interpretar, tomando una decisión  política equivocada, y retirarse de las elecciones (hacer campaña por la abstención), con el argumento que existían circunstancias adversas que atentaban contra la transparencia y la credibilidad del proceso electoral.

Pedro Morales. Docente Universitario. pmoral@unet.edu.ve ; @tipsaldia

Enlaces relacionados:


Apunet solicitó aplicación del aumento salarial a la tabla de los universitarios


La Asociación de Profesores de la Universidad Nacional Experimental del Táchira, Apunet, solicitó la aplicación inmediata de los aumentos de salario mínimo aprobados por el Ejecutivo nacional -en noviembre del año pasado, enero y mayo del presente año, así como del anunciado a partir del 1º de septiembre-, a toda la estructura salarial de los universitarios.
—El presidente ha aumentado el salario mínimo de todos los trabajadores del sector público (incluyendo a las universidades), y desde el mes de julio de 2016 hemos solicitado que proceda a cumplir con el respectivo ajuste a toda la estructura salarial del personal académico y compañeros trabajadores en general, dado que se han producido aumentos del salario mínimo desde noviembre 2015, expresó el presidente de Apunet, Pedro Morales.
Morales reflexionó que desde mayo de 2013 hasta septiembre de 2016, son 13 las veces  que el Gobierno nacional ha formalizado el aumento del salario mínimo de los trabajadores, a su juicio, de forma desfasada, lo cual conforma un aumento acumulado de 260,0 % y según cifras oficiales, en el mismo período la tasa de inflación suma más de 400 %.
Recordó que con el referido incremento el salario mínimo se ubica en Bs. 22.576,73 mensual, Bs. 11.288,35 quincenal, Bs. 5.644,18 semanal o Bs. 752,56 diario. Y el bono de alimentación representa un cambio de Bs. 619,5 a Bs. 1.416,00, o en términos mensuales, de Bs. 18.585,00 a Bs. 42.480,00.
—Esto se encuentra enmarcado dentro de un escenario de hiperestanflación, y bajo los efectos de la “ilusión monetaria”. De manera que la mayor masa de dinero que circula y que fluye hacia el trabajador, puede darle la sensación que dispone de un poder adquisitivo, pero tipo burbuja, que se desintegra con la realidad volátil y explosiva de los precios, y la escasez evidente de productos necesarios para sostener una vida digna.
Además, el presidente de Apunet precisó que el bono de alimentación o cesta-ticket no es aceptado de manera universal. “Son cada vez menos los lugares o sitios de distribución de alimentos donde es bien recibido. De manera que desde la perspectiva de los derechos laborales, se observa una tendencia regresiva con respecto al salario mínimo: la brecha aumenta en cada decreto”.
Morales recalcó que parte de la gestión de Apunet se centra en fortalecer la institucionalidad universitaria y defender el salario de sus agremiados, a través de varias dimensiones: Impuesto sobre la renta, normas de ascenso, plan de salud, pago de la hora del curso intensivo, etc. De allí las gestiones que viene realizando la Fapuv ante la Opsu.
—Para el caso particular de la Apunet, hicimos hincapié en los siguientes aspectos: La aplicación inmediata de las cláusulas de salud y HCM de la IICCU para todos los profesores y trabajadores universitarios; cumplimiento de la pensión de vejez para todos los universitarios; aumento salarial, partiendo de la base del Salario Mínimo Vital y corrección de las “inter-escalas”, dado el carácter regresivo impuesto en la IICCU.
Aclaró que el salario mínimo de un docente, de acuerdo con las cifras oficiales del Índice Nacional de Precios al Consumidor, debería incrementarse sumando los aumentos experimentados desde noviembre de 2015 hasta mayo de 2016. De manera que un docente universitario a dedicación exclusiva, en la categoría de instructor, reciba un salario de Bs. 65.487,80, y un profesor titular a dedicación exclusiva reciba Bs. 142.094,32.
Mariana Contreras
Fuente:

Comunicado de la APUNET: Con relación al decreto de aumento del salario mínimo

Resultado de imagen para apunet+logo

La Asociación de Profesores de la Universidad Nacional Experimental del Táchira emitió una serie de informaciones con el objetivo de mostrar su posición con relación al decreto No. 2.429 de la Gaceta Oficial 40.965 de fecha 15-08-2016, en el cual el Presidente de la República aumentó el salario mínimo de todos los trabajadores del sector público.
Informó la Apunet que desde el mes de julio de 2016, se ha solicitado al Ejecutivo Nacional que proceda (dado que se han producido aumentos del salario mínimo desde noviembre 2015) a cumplir con el respectivo ajuste a toda la estructura salarial del personal académico y trabajadores universitarios en general. 
Recalcó, que la gestión actual se ha centrado en fortalecer la institucionalidad universitaria y defender el salario de los agremiados a través de varias dimensiones: impuesto sobre la renta, normas de ascenso, plan de salud, pago de la hora del curso intensivo, etc.
De igual forma, aunado a las gestiones que se han venido realizando a través de la Federación de Profesores Universitarios de Venezuela/FAPUV, el pasado 1 de julio como resultado de una primera fase de gestión de la  Inter-gremial UNET,  se hizo entrega ante la Unidad de Asuntos Laborales de la Oficina de Planificación del Sector Universitario/OPSU, de un conjunto de peticiones e incluso la solicitud de que pudieran ser presentadas de manera personal ante la autoridad competente.
En el caso particular de la APUNET, se hizo hincapié en aspectos como: aplicación inmediata de las cláusulas de salud y HCM de la Segunda Convención Colectiva Única/IICCU para todos los profesores y trabajadores universitarios de manera homologada; respetando siempre lo correspondiente a los planes internos que la UNET ha mantenido y cumplido históricamente con todos sus trabajadores, los cuales representan derechos adquiridos que resultan irrenunciables. Igualmente, proceder a aprobar y enviar los recursos a la UNET para cubrir insuficiencias presupuestarias generadas por este concepto.
Así mismo, dar cumplimiento de la pensión de vejez para todos los universitarios; aumento salarial partiendo de la base del Salario Mínimo Vital (artículo 91 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela); aplicación de los aumentos de salario mínimo aprobados por el Ejecutivo Nacional en noviembre del 2015, enero y mayo del presente año, y de todo lo que se produzca en lo sucesivo  a la tabla salarial de los universitarios.
De la misma manera, la corrección de las "inter-escalas", dado el carácter regresivo del impuesto en la IICCU, con el propósito de preservar la progresividad de derechos establecidos en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, y poder recuperar de esta manera la inter-escala histórica entre los escalafones de los profesores universitarios. Texto: Jenny Contreras.

Argumentos y ejemplos del Pliego Petitorio /Junio 2016
De acuerdo a las propias cifras oficiales, el Índice Nacional de Precios al Consumidor/INPC se ubicó para diciembre de 2015 en un nivel de 2.357,9, (considerado como el año base 2007=100). Es decir, el valor del conjunto de bienes y servicios consumidos por los venezolanos en “teoría” alrededor de 300 rubros o productos, los cuales se agrupan bajo la denominación de “canasta o cesta”, se incrementó en 23,58 veces aproximadamente en el periodo anterior De la misma manera, la tendencia creciente del INPC de acuerdo a las mismas cifras oficiales que se dan  a través del Banco Central de Venezuela, proyecta unos valores estimados para cada uno de los meses que corren del 2016: enero 2.563,04; febrero 2.786,02; marzo 3.028,41; abril 3.291,88; mayo 3.578,27. Los cuales representan un aumento respecto a diciembre de 2007 de 25,63; 27,86; 30,28; 32,91 y 35,78.
La APUNET considera que los anteriores resultados estadísticos pueden ser utilizados para expresar la estructura salarial en la actualidad, todos ellos en términos equivalentes a los que se percibían para diciembre de 2007. La metodología relacionada se denomina deflactar cifras, la cual se puede ilustrar con los siguientes casos:
I) Para la situación de un trabajador que devenga en este momento un salario mínimo de Bs.15.051,15 (muy diferente al salario mínimo vital que supera los 50 mil bolívares), cuando se “deflacta” o se busca su equivalente para diciembre de 2007, resulta que el mismo es de Bs. 420,66 (15.051,15 ÷ 35,78), que es inferior a los Bs. 614,79 que regía para ese instante; por lo tanto, los trabajadores que reciben esta remuneración sufren de una pérdida salarial de Bs. -194,13 (Bs. 420,66 – Bs. 614,79).  Conviene aclarar de inmediato, que el salario mínimo de acuerdo a las cifras oficiales del INPC debería ubicarse en los Bs. 21.974,68 (para igualarse a lo que se devengaba en diciembre de 2007), o lo que es lo mismo debe incrementarse en un 46%: el cual se sumaría a los aumentos experimentados desde noviembre de 2015 hasta mayo de 2016 que acumulan un 70%.
II) Un docente universitario a dedicación exclusiva, en la categoría de instructor, recibe un salario para finales del mes de mayo de Bs. 22.582,00. Cuando se deflacta este monto, en su análogo para diciembre de 2007, se encuentra un valor de Bs. 631,13 (22.582,00 ÷ 35,78). Sin embargo, lo que se le pagaba a este profesor en ese periodo alcanzaba el monto de Bs. 1.831,30; es decir, hay una situación agravada de pérdida salarial de Bs. -1.200,17 (Bs. 631,13 – 1.831,30). Ahora bien, el salario que se debe recibir por parte del gobierno para mantener por lo menos la condición inalterada al comparar los momentos de estudio (diciembre 2007 y mayo de 2016), es de Bs. 65.487,80: es decir, un aumento del 190 %.
III) Finalmente, obsérvese el escenario salarial para un profesor titular a dedicación exclusiva. Este tiene una remuneración en la actualidad de Bs. 36.812,00 o lo que es equivalente para diciembre de 2007 de  Bs. 1.028,84 (36.812,00 ÷ 35,78). Igualmente, esta categoría académica sufre una pérdida salarial  que alcanza la cifra de Bs. -2.944,52, toda vez que el salario estipulado para esa fecha era Bs. 3.973,36. Pero  entonces, ¿cuál debe ser el nivel de salario para un docente titular a dedicación exclusiva de manera de no sufrir una pérdida salarial? Debe ubicarse en los Bs. 142.094,32, considerando un aumento porcentual aproximado del 286%.
En términos metodológicos, el INPC es un indicador que permite medir el comportamiento de la inflación. Sin embargo, para el caso venezolano los criterios gubernamentales de ponderación utilizados no reflejan la situación real del consumo en alimentos, en el sentido que menos del 40% es el peso que se lo otorga para gasto familiar.  Bajo estas premisas los valores del INPC (e inflación) están subestimados. Y,  las cifras mencionadas, obedecen a un INPC con criterios de ponderación no adecuados a la realidad venezolana, desvirtuando el artículo 91 de la Carta Magna.
Para culminar la información,  la APUNET expone que con el decreto No. 2.429 de la Gaceta Oficial 40.965 de fecha 15-08-2016, el “Salario Mínimo” que aún está muy lejos de equipararse al “Salario Mínimo Vital” (artículo 91 de la Carta Magna) se incrementa en un 50% (es decir, Bs. 7.525,50), por lo que se ubica en Bs. 22.576,73 mensual,  Bs. 11.288,35 quincenal, Bs. 5.644,18 semanal o Bs. 752,56 diario. Pero del mismo acuerdo se extrae, que el bono de alimentación se aumenta en un 128,6 % (pasando de 3,5 a 8,0 unidades tributarias), lo cual representa un cambio de Bs. 619,5 (3,5x 177) a Bs. 1.416,00 (3,5x177), o en términos mensuales de Bs. 18.585,00 a Bs. 42.480,00.
Lo anterior se encuentra enmarcado dentro de un escenario de híper- estanflación, y bajo los efectos de la “ilusión monetaria”: la mayor “masa” de dinero que circula y que fluye hacia el trabajador, puede darle la “sensación” que dispone de un  poder adquisitivo pero de tipo “burbuja”, que se desintegra con la realidad volátil y “explosiva” de los precios, y la escasez evidente de productos necesarios para sostener una vida digna. Además, con respecto al bono de alimentación o cesta ticket, el mismo no es aceptado de manera universal: son cada vez menos los lugares o sitios de distribución de alimentos donde es bien recibido. Por otra parte, desde la perspectiva de los derechos laborales, se observa una tendencia regresiva con respecto al salario mínimo: la brecha aumenta en cada decreto. /Pedro Morales/Profesor Universitario.

Fuente:



Salario desfasado: “no alcanza para nada porque no hay nada”


Desde mayo de 2013 hasta septiembre de 2016, son 13 las veces (de un total de 34 en los últimos 17 años) que  el Gobierno  Nacional ha formalizado el aumento del salario mínimo de los trabajadores (de forma desfasada), lo cual conforma un aumento acumulado del  260,0 %.  Pero  también, según cifras oficiales, en el mismo periodo, la tasa de inflación suma más del 400%, aparte que el índice de escasez o de “acaparamiento” ( o como se quiera llamar) pasó de un promedio de 30% a más del 95%: es decir, productos de la canasta básica o alimentaria que se encuentran “desaparecidos” del mercado tradicional e incluso del “negro”, debido fundamentalmente a la implantación e implementación de estructuras monopólicas u oligopólicas, sustentadas en la política de la  discriminación de precios o del sistema de precios diferenciados. Aunado, a que la variedad y calidad del producto ha mermado sustancialmente: “no se encuentra lo que se quiere sino lo que se logra encontrar”. (a)

Con el decreto No. 2.429 de la Gaceta Oficial 40.965 de fecha 15-08-2016, el “Salario Mínimo” que aún está muy lejos de equipararse al “Salario Mínimo Vital” (artículo 91 de la Carta Magna) se incrementa en un 50% (es decir, Bs. 7.525,50), por lo que se ubica en Bs. 22.576,73 mensual,  Bs. 11.288,35 quincenal, Bs. 5.644,18 semanal o Bs. 752,56 diario. Pero del mismo acuerdo se extrae, que el bono de alimentación se aumenta en un 128,6 % (pasando de 3,5 a 8,0 unidades tributarias), lo cual representa un cambio de Bs. 619,5 (3,5x 177) a Bs. 1.416,00 (3,5x177), o en términos mensuales de Bs. 18.585,00 a Bs. 42.480,00.

Lo anterior se encuentra enmarcado dentro de un escenario de hiper- estanflación, y bajo los efectos de la “ilusión monetaria”: la mayor “masa” de dinero que circula y que fluye hacia el trabajador, puede darle la “sensación” que dispone de un  poder adquisitivo pero de tipo “burbuja”, que se desintegra con la realidad volátil y “explosiva” de los precios, y la escasez evidente de productos necesarios para sostener una vida digna. Además, con respecto al bono de alimentación o cesta ticket, el mismo no es aceptado de manera universal: son cada vez menos los lugares o sitios de distribución de alimentos donde es bien recibido. Por otra parte, desde la perspectiva de los derechos   laborales, se observa  una tendencia regresiva con respecto al salario mínimo: la brecha aumenta en cada decreto (b)

(a) En mayo de 2016, por este prestigioso medio de comunicación, se publicó con el título ¿De dónde sale el 54% de aumento salarial para los universitarios?: “Para la situación de un trabajador que devenga en este momento un salario mínimo de Bs. 15.051,15,cuando se “deflacta” o se busca su equivalente para diciembre de 2007, resulta que el mismo es de Bs. 420,66 (15.051,15 ÷ 35,78), que es inferior a los Bs. 614,79 que regía para ese instante. En otras palabras, los trabajadores que reciben esta remuneración sufren de una pérdida salarial de Bs. -194,13 (Bs. 420,66 – Bs. 614,79).  Conviene aclarar de inmediato, que el salario mínimo de acuerdo a las cifras oficiales del INPC  debería ubicarse en los Bs. 21.974,68 (para igualarse a lo que se devengaba en diciembre de 2007), o lo que es lo mismo debe incrementarse en un 46%: el cual se sumaría a los aumentos experimentados desde noviembre de 2015 hasta mayo de 2016 que acumulan un 70%”.

(b) Sin mayores análisis y simplemente acudiendo a la fuente de sabiduría que representa la economía popular, se puede ilustrar la siguiente situación de cualquier grupo familiar  en Venezuela: el saldo presupuestario mensual al comparar los egresos  y los ingresos por lo general es negativo (déficit presupuestario), lo que obliga a actuar en alguna o en todas de las siguientes posibilidades: reducir gastos, buscar alternativas de ingreso (“matar tigritos” o especular sobre cualquier cosa) o endeudarse. No obstante, si los gastos son necesarios implicaría reducir su calidad de vida; realizar actividades alternativas de empleo redundaría en reducir la capacidad productiva (“el que atiende dos negocios  uno o ambos lo hace quebrar”); y la posibilidad de endeudarse, lo llevaría a un escenario de déficit estructural, con lo que el círculo nocivo se agravaría.

Pedro Morales. Docente Universitario. pmoral@unet.edu.ve ; @tipsaldia 

Enlaces relacionados: